Cerraste tu primer contrato freelance, o una empresa de afuera te pidió una factura para pagarte, o dejaste la relación de dependencia para trabajar por tu cuenta. La duda inicial siempre es la misma: qué actividad declarar, y si eso que hacés (desarrollar, mantener, consultar, vender un producto propio) entra todo en la misma casilla.

El rubro tiene tres particularidades que lo separan del resto. Los ingresos son irregulares y pueden multiplicarse de un mes al otro. Buena parte de los clientes está en otro país. Y muchos cobran por plataformas o billeteras, que informan mensualmente los movimientos a ARCA (antes AFIP). Cada una de esas tres cosas tiene consecuencias concretas al elegir categoría y al recategorizarse.

Qué actividad declarar si programás

El nomenclador de ARCA tiene códigos específicos para servicios de programación, consultoría informática y actividades conexas. El criterio para elegir es el que más se pasa por alto: declarás lo que hacés, no lo que estudiaste. Un ingeniero que en la práctica desarrolla aplicaciones a medida declara desarrollo, no ingeniería. [VERIFICAR: código exacto del nomenclador que corresponde a cada actividad informática]

Dos casos frecuentes en el rubro. Si además de programar das clases o vendés equipamiento, puede que estés frente a dos actividades distintas, que el régimen permite declarar con reglas propias para el conjunto. Y si te diste de alta hace años para otra cosa y nunca actualizaste, lo declarado tiene que volver a coincidir con lo que facturás: el criterio está en qué actividad declarar en el monotributo.

Servicios o venta de cosas muebles: dónde encaja el software

La escala del monotributo distingue entre prestación de servicios y venta de cosas muebles, y esa distinción no es cosmética: cambia hasta qué categoría podés llegar dentro del régimen. [VERIFICAR: hasta qué categoría alcanza cada tipo de actividad en la escala vigente]

Para un desarrollador, el encuadre habitual va por el lado de los servicios:

  • Desarrollo a medida, mantenimiento, soporte, consultoría, trabajo por horas o por proyecto. Servicios, sin discusión.
  • Licencias de software, suscripciones y productos digitales (una plantilla, un plugin, una aplicación en un marketplace). "Cosa mueble" alude a bienes físicos, y un archivo no lo es, así que el encuadre habitual también corre por servicios o intangibles. Es el punto donde más conviene consultar antes de decidir. [VERIFICAR: encuadre de licencias de software y productos digitales en el nomenclador vigente]
  • Venta de equipamiento. Si además de programar vendés hardware, eso sí es venta de cosas muebles y probablemente sea una segunda actividad.

Qué mirar al elegir la categoría

El régimen tiene 11 categorías, de la A a la K. Para ubicarte se miran cuatro parámetros de los últimos doce meses: ingresos brutos, alquileres devengados, superficie afectada y energía eléctrica consumida.

En este rubro, superficie y energía rara vez definen algo: quien trabaja desde su casa con una computadora no se acerca a esos límites. Los alquileres devengados entran en juego si tenés una oficina o un coworking a tu nombre para la actividad. En la práctica, el parámetro que manda son los ingresos brutos.

Y ahí está el error más caro del rubro. Ingreso bruto es el total facturado, sin descontar nada: ni la comisión de la plataforma, ni las retenciones, ni los gastos de transferencia. Quien cobra por una plataforma internacional y suma lo que le llega neto arma un número más bajo que el real y elige una categoría que no le corresponde. Está desarrollado en qué es el ingreso bruto y cómo se calcula.

Si llevás menos de doce meses facturando existe un mecanismo de anualización, que aplica solo si ya pasaron al menos seis meses de actividad. Y si recién arrancás, la categoría inicial se estima y se revisa en el primer cierre.

Las fechas conviene tenerlas claras, porque se confunden todo el tiempo: la recategorización va hasta el 5 de febrero (semestre julio-diciembre) y hasta el 5 de agosto (semestre enero-junio), evaluando siempre los últimos doce meses. El día 20 de cada mes es otra cosa: es el vencimiento del pago mensual.

Cobrar del exterior sin desordenar todo

Es la situación más común del rubro. Dos puntos:

El comprobante. La exportación de servicios se documenta con factura E, que tiene su propio circuito de habilitación y sus campos particulares, detallado en cómo facturar al exterior con factura E.

El importe que cuenta. Aunque cobres en dólares, para el monotributo el ingreso se computa en pesos, según el tipo de cambio que corresponda a la operación. Registrarlo factura por factura es lo que después te permite reconstruir los doce meses sin adivinar. El tratamiento está en ingresos en dólares: cómo declarar lo que cobrás del exterior.

Además, cobrar del exterior suele traer obligaciones cambiarias propias, que cambian con frecuencia y no dependen de tu categoría de monotributo. [VERIFICAR: régimen cambiario vigente para el cobro de exportación de servicios]

Ingresos Brutos: el impuesto que casi todos se saltean

El monotributo es nacional. Ingresos Brutos es provincial, con un organismo distinto en cada jurisdicción y un alta separada que nadie hace por vos. Un desarrollador que factura desde su casa en cualquier provincia tiene que resolverlo igual que un comercio.

La mayoría de las jurisdicciones tiene un régimen simplificado para contribuyentes chicos, con cuota fija: es el camino habitual para un monotributista, y está en inscribirse en Ingresos Brutos paso a paso.

Con clientes en varias provincias aparece la pregunta por el Convenio Multilateral, que reparte la base entre jurisdicciones. No siempre corresponde: el criterio está en cuándo corresponde el Convenio Multilateral. Algunas jurisdicciones además tienen tratamientos diferenciales para software. [VERIFICAR: exenciones o alícuotas especiales para software en cada jurisdicción]

Los errores que más se repiten en el rubro

Un solo cliente que te pone horario, herramientas y reportes. Facturar como monotributista mientras se trabaja en condiciones de empleado tiene riesgos concretos para las dos partes. Los criterios que se miran están en facturar como monotributista cuando en realidad sos empleado.

Cobrar por billetera y no facturar. Las billeteras informan mensualmente los movimientos a ARCA, y el organismo consolida por CUIT: suma lo de todas las plataformas asociadas a un mismo número, no las mira de a una. Un ingreso cobrado y no facturado no queda invisible.

Crecer en tres meses y recategorizar en doce. Un contrato en dólares puede duplicar la facturación de un semestre al siguiente. Si el salto se detecta recién en el cierre, el ajuste llega tarde y puede haber una recategorización de oficio de por medio.

No llevar registro. Con varias monedas, plataformas distintas y facturas E y C mezcladas, los doce meses no se reconstruyen de memoria. Una planilla con fecha, cliente, moneda, tipo de cambio e importe en pesos alcanza.

Preguntas frecuentes

Trabajo para una empresa del exterior que me paga a una cuenta afuera, ¿igual tengo que facturar?

Sí. La obligación de emitir el comprobante nace de la operación, no del lugar donde se acredita la plata. Prestaste un servicio y corresponde documentarlo. Que el pago entre por una cuenta local, por una plataforma internacional o por una billetera cambia el circuito del cobro, no la obligación de facturar ni el hecho de que ese ingreso cuenta para tu categoría.

Cobro por una plataforma que me descuenta comisión, ¿facturo el bruto o el neto?

El ingreso bruto es el valor de la operación, sin restar la comisión de la plataforma. La comisión es un costo tuyo, no una reducción de lo que facturaste. Sumar el neto es la causa más frecuente de quedar en una categoría por debajo de la que corresponde, y esa diferencia aparece cuando ARCA cruza datos.

Vendo una plantilla o un plugin en un marketplace, ¿es servicio o venta de cosas muebles?

La venta de cosas muebles se refiere a bienes físicos, así que un producto digital no encaja ahí y el encuadre habitual corre por servicios o intangibles. Es un punto con matices según cómo esté armada la operación y qué diga el contrato con el marketplace, así que conviene definirlo antes del alta y no después de facturar seis meses.

Por dónde empezar

Antes del alta, resolvé tres cosas: qué actividad describe realmente lo que hacés, cuánto facturaste o esperás facturar en doce meses medido en bruto, y en qué jurisdicción te corresponde Ingresos Brutos. Con eso definido, el trámite es corto.

Si ya estás inscripto y el panorama se complicó (varias monedas, cobros por plataforma, un salto grande de facturación o una categoría que no coincide con la realidad), conviene ordenarlo antes del próximo cierre. En Alta Monotributo somos contadores públicos matriculados y trabajamos de forma online en todo el país. Escribinos por WhatsApp, contanos cómo trabajás y con quién facturás, y te decimos cómo encuadrarlo.